Leonard Marin nació en 2002 y vive en Friburgo.
Desde sus primeros recuerdos, siempre ha anhelado trabajar en el mundo del cine. Al principio no se trataba de colaborar en un área específica, sino de crear algo que perdurara.
Tras finalizar el bachillerato, comenzó a adquirir sus primeras experiencias prácticas en el set, inicialmente como extra y en pequeños papeles con diálogos. Sin embargo, pronto descubrió que el trabajo detrás de la cámara le interesaba mucho más que el que se realiza delante de ella. Así, empezó a trabajar como set-runner, aprovechando cada oportunidad para seguir aprendiendo y familiarizarse con las distintas áreas de la producción cinematográfica.
Un paso importante para él fue su primer trabajo como director de un videoclip, realizado para un amigo cercano. A partir de esta experiencia, surgieron otros dos proyectos que también dirigió. Aunque estos trabajos significaron mucho para él, siempre tuvo claro que a largo plazo quería trabajar en el ámbito del cine de ficción.
En el verano de 2025, Leonard tuvo la oportunidad de escribir el guion y dirigir una serie promocional en el ISMS Festival. Esta constaba de seis episodios de tres minutos cada uno. Fue la primera vez que tuvo un proyecto realmente en sus manos de principio a fin.
En los distintos rodajes también conoció a uno de sus mejores amigos actuales. A finales del año 2025 dirigieron juntos el proyecto de fin de grado de él.
Desde octubre de 2025, Leonard trabaja en la productora B2W filmworks de Friburgo, donde sigue desarrollando sus habilidades prácticas en las áreas de cámara, sonido y montaje y evolucionar continuamente como parte del equipo.
Un punto culminante para él fue el proyecto AHUL, realizado en febrero de 2026 en Tenerife y Gran Canaria en colaboración con Barbara Rolf. Además de las extraordinarias localizaciones, lo más especial fue para él la colaboración dentro de un equipo joven. Junto con sus compañeros Aaron y Fatjon trabajó en un proyecto que supuso una nueva dimensión para todos ellos. Por ello, fue aún más valiosa la confianza que se depositó en ellos, así como la posibilidad de aportar ideas propias y también de trabajar de forma experimental.