Aaron Schur Costa nació en 2002 en Friburgo de Brisgovia.

Procedente originalmente del sector de la música y la organización de eventos, actualmente cursa una formación que amplía su repertorio tanto a nivel profesional como humano.


Y, sin embargo, AHUL fue para él más que un simple proyecto durante su formación. Fue una de las primeras oportunidades de comprender realmente lo que significa trabajar con el sonido en relación con la imagen. No solo como oficio, sino como una actitud.


En la película fue responsable del sonido en rodaje y diseñó el paisaje sonoro en la posproducción.


Cada sonido que se escucha en la película es real, grabado directamente, en el momento, en el lugar. Sin biblioteca de sonido, sin material descargado. Una película que quiere mantenerse tan cerca de la realidad necesita sonidos que conozcan esa misma realidad.


Siguiendo la filosofía del ecólogo acústico Gordon Hempton, que ha dedicado su vida a rastrear y preservar los últimos lugares silenciosos de nuestro planeta, empezó a percibir los paisajes de otra manera. Y desde que escuchó las grabaciones de Chris Watson, sabe que un solo micrófono bien situado puede abrir todo un mundo. Ninguno de los dos le enseñó cómo grabar sonido, sino cómo escuchar.


La naturaleza de las Islas Canarias, con su silencio volcánico, el susurro de los vientos alisios en los bosques de pinos y el mar distante, fue una experiencia difícil de traducir en palabras. El  

archipiélago tiene una profundidad acústica que sorprende: capas de sonido que se desplazan con la hora del día, la altitud y el viento.


Su más sincero agradecimiento va dirigido a todas las personas que hicieron posible este proyecto y este viaje.